Revista Cultura y Ocio

Reseña: «Réquiem», de Carlos Tegé

Publicado el 08 septiembre 2026 por Delecturaobligada @DelecturaOblig

Deseo, poder y libertad en una historia que rompe los límites

Por: Alberto Berenguer / Instagram: @tukoberenguer; @delecturaobligada

Reseña: «Réquiem», de Carlos Tegé

Siendo sincero, una historia construida alrededor del deseo, las relaciones de poder, la dominación gay y los límites de la intimidad no es precisamente el tipo de novela que suelo leer. Sin embargo, decidí darle una oportunidad en formato digital gracias al escritor y el resultado me ha sorprendido más de lo que esperaba. Porque Réquiem es una novela fuerte, provocadora y escrita sin demasiados complejos. Carlos Tegé sabe desde el principio qué historia quiere contar y no intenta suavizarla para hacerla más cómoda al lector.

La novela sigue a Carlos, un personaje que vive instalado en una búsqueda constante de nuevas experiencias y relaciones. Su traslado a Barcelona por motivos laborales sirve como punto de partida para introducir el verdadero conflicto de la historia: Albert, su primo, y una relación marcada por una atracción que rompe con los límites que los personajes conocen. A partir de ahí, Tegé construye una novela en la que el deseo funciona como hilo conductor, pero donde también aparecen la necesidad de sentirse libre, la búsqueda de identidad, la vulnerabilidad, el poder que ejercemos sobre los demás y, sobre todo, hasta dónde estamos dispuestos a llegar cuando dejamos de poner límites a aquello que deseamos.

La carga erótica es evidente y ocupa buena parte de la novela. El autor apuesta por una narrativa muy directa y por situaciones que no buscan precisamente la discreción. Sin embargo, lo que más me ha interesado no es la provocación en sí misma, sino la forma en que el juego de poder y sometimiento acaba formando parte de la construcción de los personajes. Y aquí tengo que reconocer que Carlos Tegé me ha sorprendido por su evolución como escritor. Se nota un salto respecto a sus primeras novelas. Hay mayor seguridad en la manera de construir las escenas, en el desarrollo de las relaciones y, especialmente, en la capacidad para mantener una tensión constante durante buena parte de la historia. Da la sensación de que el autor ha encontrado definitivamente el terreno en el que quiere moverse, se siente cómodo, se divierte y ha decidido llevarlo un paso más allá.

Por otro lado, la novela recurre continuamente a determinados tópicos para representar una vida sexual extrema. En este tipo de historias, muchas veces parece existir la obligación de asociar automáticamente el exceso con el alcohol, las drogas o la pérdida absoluta de control. Aunque lo que realmente sostenga el argumento es el juego entre deseo, libertad, poder y dependencia, sigo echando de menos que los autores no tengan que recurrir siempre a esa asociación dentro del mundo erótico gay.

Barcelona, además, encaja perfectamente como escenario. La ciudad aparece vinculada a esa sensación de anonimato, noches, posibilidades y nuevas identidades que acompaña al protagonista. El traslado no supone únicamente un cambio geográfico, sino también una puerta hacia una etapa diferente de su vida. No estamos, por tanto, ante una novela que pretenda esconder lo que es. Réquiem sabe perfectamente cuál es su público y qué tipo de experiencia quiere ofrecer. Es intensa, atrevida y, en determinados momentos, deliberadamente incómoda. Eso sí, no creo que sea una novela para cualquier lector. Y tampoco considero que tenga sentido acercarse a ella esperando encontrar otro tipo de literatura. Su propuesta es muy concreta y el autor la desarrolla hasta sus últimas consecuencias.

Precisamente por eso mi experiencia ha sido curiosa. Partía con bastantes reservas y con la sensación de que probablemente no iba a conectar con este género. Sin embargo, he terminado encontrando una lectura entretenida y mucho más trabajada de lo que esperaba.

En definitiva, Réquiem es una novela intensa y provocadora que explora el deseo, la libertad, la identidad y las relaciones de poder desde una perspectiva deliberadamente extrema. No es una lectura que recomendaría a todos los lectores, porque su propuesta es muy específica, pero sí puedo decir que me ha sorprendido la evolución de Carlos Tegé y la seguridad con la que desarrolla su historia. Si buscas una novela convencional, probablemente esta no sea tu lectura; si quieres adentrarte en una historia adulta, guarra y sin demasiados límites, Réquiem deja claro desde sus primeras páginas que Carlos Tegé no ha venido a jugar sobre seguro.

Lee su entrevista completa en nuestro blog: aquí.


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