El ruiseñor bastardo vive en hábitats cerrados y cubiertos de vegetación cerca de cursos de agua: bosques de ribera, carrizales, cañaverales, etc. Aunque no es escaso resulta muy difícil de observar, ya que raramente se muestra al descubierto. De hecho estas que muestro aquí son las primeras fotografías que logro hacerle a este escondedizo pájaro, las obtuve ayer en los carrizales de la cola de la ría de Avilés.
La mejor manera de localizar al ruiseñor bastardo es por su canto, un estallido potente e inconfundible, que emite prácticamente todo el año. Es sedentario, y en Gozón se presenta repartido por todo el concejo con las principales poblaciones en el embalse de La Granda. Terminada la reproducción se dispersa y se puede localizar en zonas donde no es habitual, como por ejemplo esta de la ría de Avilés donde escuché tres ejemplares ayer.
