Es una salsa que puedes utilizar como topping, es decir para echar por encima a algunos pasteles, y mejorarlos, pero también te sirve como relleno, para meterla dentro de bombones por ejemplo, de tartas, y un largo etc.
Yo hago diferentes los caramelos toffees (otro día subo la receta) que esta salsa porque a los primeros les pongo glucosa y a la salsa no. Simplemente hago un caramelo que desglaso con mantequilla y a este le añado nata. Aunque habitualmente lo hago a ojo he pesado ingredientes para poder poner aquí cantidades.
Os dejo con la receta
INGREDIENTES
180 g de azúcar 50 g de mantequilla 200 g de nata 1 cucharadita rasa de sal (no le pongas demasiado, siempre es mejor quedarte corto que pasarte)
MODO DE HACER
1. Mojar el azúcar con agua (no te pases, sólo tienes que mojarlo) y ponerlo en un cazo al fuego. 2. Dejar que se forme el caramelo poco a poco sin remover, y es muy importante que retires el cazo del fuego cuando el caramelo sea rubio, no dejes que coja demasiado color. 3. Añade la mantequilla y remueve, ponlo otra vez al fuego y vierte la nata (que no esté fría), en este punto TEN MUCHO CUIDADO porque al agregarla puede subir mucho el nivel y te puedes quemar, igual puedes agregarla en dos o tres veces para mejorar. 4. Añade la sal, remueve y déjalo al fuego durante unos tres minutos. Cuanto más lo dejes más gorda quedará la salsa, hasta el punto de llegar a hacer caramelos en vez de salsa. Piensa que aunque te queda muy líquido piensa que al enfriar engorda bastante.
Bueno, pues ya lo tienes y ahora no me hagas responsable de tu adicción a esta salsa por haberla puesto en tu vida, porque verás que es adictiva!
Imprimir artículo
