Como ocurre con prácticamente todos los paseriformes, los adultos de tarabilla realizan una muda postnupcial completa, cambiando todas las plumas. Su plumaje nuevo estará del todo listo en septiembre, lista para enfrentarse al invierno. En esta época se muestran más retraídas y menos activas de lo habitual, como ocurre con todos los pequeños pájaros de Gozón. De hecho, si os habéis fijado, prácticamente todos han dejado de cantar.
