Se da la curiosa circunstancia de que ya había podido avistar a esta gaviota durante el paso prenupcial, el pasado día 3 de febrero, también en Bañugues. Iba de retorno tras haber pasado el invierno en Galicia, donde se observó en diciembre, pero se ve que a la hora de saltar el Cantábrico se lo pensó mejor y decidió quedarse por aquí, a 1000 km de su lugar de nacimiento.
Comparando fotografías se observa que en este tiempo la gaviota ha terminado de mudar las escapulares y también ha mudado bastantes coberteras, las que no ha mudado están bastante desgastadas.
