El problema es que cada vez quedan menos escenarios como ese.
El tachurí coludo (Culicivora caudacuta) depende de los pastizales naturales, uno de los ambientes más castigados y menos valorados de nuestra región. Año tras año, esos pastizales desaparecen para dar lugar a pasturas implantadas, monocultivos o cualquier otro uso considerado más "productivo". Y, como casi siempre ocurre, la naturaleza es la que termina pagando la cuenta.
Lo más frustrante es que existen alternativas. La ganadería sobre pastizales naturales, manejada de forma sustentable, permite producir y al mismo tiempo conservar el hábitat de numerosas especies. No son mundos incompatibles. El problema es que, demasiadas veces, se elige el camino más rápido y no el más inteligente.....como casi siempre.
Los pájaros no votan, no protestan y no hacen ruido fuera de sus cantos. Cuando el último pastizal desaparece, simplemente dejan de estar. Y entonces nos damos cuenta de que el silencio también puede ser una forma de pérdida. Los valores biológicos y agronómicos de los pastizales y sabanas de la Argentina ameritan su manejo a perpetuidad. El proyecto de Aves Argentinas se creó para eso, si les surgió la curiosidad les dejo el link a continuación. Saludos para todos!!!
Ganadería de pastizal
