En el frigoríficos se pueden conservar durante 4-5 días. A la hora de comprarlos, elige los que sean firmes al tacto, de piel brillante y sin golpes. Los mejores son los más pequeños porque su carne es más tierna. Cuando les consumas no es necesario pelarlos, su piel es muy tierna y precisamente es en la piel donde contiene gran parte de sus nutrientes. Contiene potasio, magnesio, sodio, calcio y algo de hierro. Protege el sistema cardiovascular, es antioxidante y refuerza el sistema inmunológico. Recomendable para personas con problemas de retención de líquidos y digestivos. Su bajo contenido en sodio lo convierten en una verdura recomendable para las personas con hipertensión.
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El calabacín, es una de las verduras más fáciles de encontrar en el mercado durante todo el año, aunque los mejores meses para consumirlos son en julio, agosto y septiembre. En realidad es una calabaza, de sabor delicado, que se recolecta de forma temprana, les podemos encontrar alargados o redondos.
