A Sara siempre le gustó este barrio. Se nota que es una zona "bien". Y ella, para qué negarlo, es una chica "bien". El piso que le ofrece el agente inmobiliario reúne todas las características que desea: bajo precio, amplitud, luz y unas hermosas vistas de la sierra. Tan solo presenta un pequeño "inconveniente": la dueña del piso vivirá en él hasta el día de su (inminente a todas luces) fallecimiento.
Lola (de más de setenta años) ha sido operada del corazón en dos ocasiones y sin duda no aguantará mucho más. Sobre todo si sigue fumando una cajetilla diaria. Y bebiendo todo lo que se le pone por delante. Sí, Sara decide dar el paso, comprar el piso y esperar... Pero ya sabemos que los acontecimientos no se desarrollan siempre tal y como uno los había planeado...
Teatro Lara
Estreno próximo miércoles 12 de Enero

