
Si hay un plato típico de mi madre (la abuela Gracia) era la fritaílla. Este guiso no podía faltar en la mesa ninguna semana, a veces la hacía con asadura y otras veces con carne en trozos, siempre de cerdo, un plato humilde pero algo laborioso, pues necesitaba varias preparaciones previas que llevan su tiempo.
En primer lugar, asar los pimientos, mi madre los hacía en una sartén que tenía especialmente para eso, en la cocina de llama, les quemaba la piel por completo, los dejaba enfriar en una olla bien tapada, ahí terminaban de cocinarse y luego ya fríos se pelaban muy bien.
Por otro lado había que escaldar en agua hirviendo los tomates para quitarles la piel y trocearlos un poco.
Una vez hechas éstas preparaciones, ya se guisaba en su orden correspondiente, el último paso añadir los pimientos asados troceados, que le dan el punto dulce a la receta.
Yo ahora cuando la hago, muchas veces recurro a una lata de tomate triturado y a los pimientos asados que suelo tener congelados, ya que cuando aso pimientos hago varios kilos a la vez y los congelo, así siempre los tengo disponibles para usar, con éstos dos pasos resueltos que son los más laboriosos, no hay pretexto para no hacer éste receta, ya que se hace super rápida y es una de esas recetas que se tiene guardada en el frigorífico y podemos preparar con antelación y en una buena cantidad.

un kilo de carne de cerdo cortada en trozos pequeñosdos kilos de tomate de pera madurosdos pimientos rojos para asardos cebollasdos pimientos verdes de freírsal y pimientauna cucharadita de azúcar (opcional)100 gr. de aceite de oliva
Una vez que tenemos los pimientos rojos asados y pelados y los tomates escaldados y pelados, procedemos a elaborar la fritada.
Ponemos un fondo de aceite de oliva en una cacerola amplia, calentamos y añadimos la carne de cerdo salpimentada, dejamos que se vaya haciendo poco a poco y añadimos la cebolla troceada, picamos mientras el pimiento verde en dados de dos centímetros aproximadamente y añadimos también a la cacerola.
Cocinamos todo hasta que empiece a ablandarse, añadimos el tomate troceado y un poco de sal y dejamos haciendo hasta reducir todo el agua que suelte el tomate, entonces es el momento de añadir los pimientos asados cortados en trozos y rectificar de sal, añadiendo un poco de azúcar si os parece que queda ácida, cocinamos unos minutos todo junto y lo tendremos listo.
