En esta época el cuerpo te pide recetas fresquitas. Las sopas frías en verano son mi perdición, creo que podría alimentarme de salmorejo, vichyssoise o gazpacho durante toda la semana.
500 gr. de tomates rojos muy maduros 50 gr. de cebolla tierna o cebolla 250 gr. de cerezas (o picotas) 2 c/s de vinagre de manzana o de Jerez sal y pimienta negra recién molida (al gusto) 4 c/s de aceite de oliva virgen extra Acompañamiento: (optativo): lascas de jamón ibérico de bellota
Empezar por lavar y deshuesar las cerezas. Reservar.
Lavar los tomates y el pimiento.
Cortar en cuartos los tomates y ponerlos añadir al vaso batidor.
Cortar y pelar la cebolla y el pimiento rojo (dará sabor y más color al gazpacho). Añadir al vaso.
Pelar el ajo (se puede quitar el centro para que no repita). Añadir al tomate y las demás hortalizas.
Después añadir las cerezas. Salpimentar y triturar todos los ingredientes.
Cuando todo está bien triturado, añadir el aceite de oliva virgen extra y el vinagre poco a poco, en un hilito, mientras volver a batir. De este modo el preparado de gazpacho se emulsiona y no se separan las partes sólidas de las líquidas.
Pasar por un colador o un chino para retirar posibles trozos de piel y pequeñas pepitas que hayan quedado hasta que quede lo más fino posible.
Probar si está bien y si no rectificar, hasta que esté a nuestro gusto, de sal, pimienta y vinagre.
Cuando todo esté bien batido, opcionalmente añadir un poquito de agua al gusto, hasta dejarlo con la consistencia y espesor deseado
Guardar en la nevera y dejar que se enfríe. En un par de horas estará bien fresquito.
A la hora de la presentación, ponerlo en un plato hondo o cuenco con o unas gotas de aceite de oliva virgen extra.
Adornarlo o acompañarlo con unos trocitos de cerezas, jamón o queso mozzarella con un albahaca.
