Revista Cine

‘malavita’: una sátira mediocre

Publicado el 15 noviembre 2013 por Cintasperdidas @cintasperdidas

Cartel 'Malavita'

unacinta copia

La diferencia entre el cine que tiene como tema principal la mafia y el que tiene como tema principal la mafia en un sentido cómico es tan grande como un océano. Como el océano que separa Nueva York de Normandía, lugar donde el personaje de Robert De Niro y su familia se esconden tras escapar de la mafia a la que ellos delataron al FBI. Lejos de la mafia, la familia no logra olvidar sus particulares comportamientos, siempre relacionados con su pasado.

Luc Besson (El Quinto Elemento) dirige esta comedia vacilona con la típica ‘familia’ de las mafias neoyorquinas. Protagonizada por un Robert De Niro en horas bajas y una Michelle Pfeiffer que en alguna (solo en alguna, en tres, no, en dos, no, en una) escena recuerda su maldad de otras películas como Scarface (no es una comparación, ni mucho menos, perdón), Malavita cumple una doble función: sátira y choque de culturas.

Imagen Malavita

Un guión más bien pobre se realza en los pocos buenas gracias que se hacen presente gracias al choque de costumbre entre Francia y Estados Unidos. Ahí sobresalen especialmente los dos hijos de la familia, los jóvenes John D’Leo y Dianna Agron (Glee), que deben hacer frente a la crueldad entre adolescentes en su nuevo instituto. Ambos demuestran una correcta capacidad interpretativa en sendos personajes. El chico destaca: siempre firme y convencido de su tarea. De todas maneras, sus papeles no los acompañan como para desempeñar sus dotes, que quedan en el aire.

La sátira hacia las películas de mafia es el gran motivo del largo. Ya el título es una declaración de intenciones: se ríen de ellas. Incluso Robert De Niro, que hace años dejó sus mejores actuaciones guardadas en el baúl de los recuerdos. El actor, correcto, no ayuda a mejorar el nivel de un filme con un ritmo más bien bajo, que sube al final, cuando en otro momento de sátira extrema, Besson saca todo el arsenal. Ni siquiera la aparición de Tommy Lee Jones, metido por nombre, logra enganchar. Malavita contiene cuatro bromas ocurrentes que maquillan un resultado neutro que no divierte ni convence. La sátira podría ser mucho mejor para achicar las diferencias oceánicas entre películas del género.


Volver a la Portada de Logo Paperblog

Revistas