Revista Cultura y Ocio
La forma de consumir cine ha cambiado. Internet y las descargas han vaciado los cines. El 'cinéfilo' (permítanme las comillas de hipocresía) se sienta en su sofá o en su mesa de escritorio para ver la película. Generalmente solo con el poder de parar la película. Sin compañía, sin olor de palomitas que valga.
Comprendo por lo tanto que cuando se sienta en un cine se sienta acomplejado. Tanta
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