Estamos en verano y apetecen cosas refrescantes y que nos quiten tiempo de estar entre fogones.
Este veranos ademas esta siendo especial, ya que después de 4 años viviendo en Alemania por fin hemos tenido vacaciones familiares. Y la verdad que han sido inesperadas, de pensar hacer una visita a mis amigas de Londres terminamos yéndonos todos a España. Tenia ganas de pasear de nuevo por mi querida Zaragoza y que mis hijos se pudieran bañar en el Mediterráneo.
Hemos conseguido las dos cosas, así que estamos satisfechos, eso si el viaje agotador. En coche con 3 niños y 1 adolescente. Mas de 4500 kilómetros y mas de 30 horas de ir y otras tantas para volver, pero ha merecido la pena. Vi a menos gente de la que me hubiera gustado ver, pero igualmente daros todas por besadas y abrazadas. A veces no es necesario ver a esa persona para saber que es amiga de verdad.
Ahora vuelvo con las pilas cargadas y con un montón de fotos. Que haya estado de vacaciones no significa que no haya cocinado. Pronto veréis lo que hice...
Ahora vamos con esta entrada que no se si le puede ni siquiera llamar receta de lo fácil que es. En el grupo de Facebook "Color y Sabor de Temporada", nos propusieron dos ingredientes, pero yo me decante directamente por la sandia.
En casa en la fruta estrella durante todo el verano. Y aunque estoy lejos de España, puedo saborear unas sandias super dulces.
Vamos con mi aportación.
Ingredientes:
- Sandia
- Piña natural
- Pinchos de madera
Elaboración:
Cortamos la sandia en trozos no muy grandes y reservamos.
Limpiamos la piña e intentamos de hacer también los trozos del mismo tamaño.
Ahora vamos pinchando en los palos un trozo de sandia y otro de piña, alternándolos hasta terminar con toda la fruta cortada.
Y listo, si antes no han invadido la cocina y se lo han comido como casi casi me pasa a mi .