Revista Música

La graminola – número 19 – 4 de abril de 2018

Publicado el 04 abril 2018 por Perendengon

LA GRAMINOLA – NÚMERO 19 – 4 DE ABRIL DE 2018

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Ya sabéis que la base de la revista es dar un pequeño repaso con las novedades que presentaban las listas de éxitos que he ido confeccionando desde hace cincuenta años. Cada nuevo número empezamos por la lista actual de cada semana y a continuación seguimos viajando hasta las listas de hace 50, 40, 30, 20 y 10 años. Todos los éxitos de la música desde el año 1967 irán apareciendo por aquí.

Junto a las listas distintas secciones a cada cual más recomendable. En “Los Pioneros” rememoramos la música y los artistas que inspiraron a todos los que vinieron después. Nuestro póster, a doble página en el centro desmenuza cada semana un disco que fue, es y será muy grande. En la sección “También es Música” le damos cabida a esas canciones y esos artistas que a su manera también han tenido protagonismo, en muchas ocasiones de manera inesperada. Y la contraportada es el colofón con noticias de actualidad musical, efemérides y música en directo.

Echándole un vistazo a la portada de cada día os podéis hacer una idea del contenido de la revista. Junto a cada fotografía hay un texto que contiene un link que te lleva directamente a la página en cuestión, pero yo os recomiendo ir por orden, ir leyendo desde el principio al final porque la música lo merece. Y recordad que siempre estaré abierto a cualquier crítica, consejo, sugerencia o petición que vosotros, Graminoleños, me hagáis.

NUESTRA PORTADA

LA GRAMINOLA – NÚMERO 19 – 4 DE ABRIL DE 2018

Dos novedades nos trae la lista de actualidad. Por un lado hip-hop de la mano de Bruno Mars y Cardi-B y por otro la habitual sesión de reggaetón protagonizada por Daddy Yankee.

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La sección de “Los Pioneros” nos sumerge hoy en las aguas del blues con tres grandes monstruos como son T-Bone Walker, Howlin’ Wolf y John Lee Hooker. No será ésta la última ocasion en la que regalemos a nuestros lectores esta música con tanto sentimiento.

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Los señores de aquí al lado dieron vida a Bonnie & Clyde en el cine e inspirarían a Georgie Fame para crear una de las entradas en la lista de los 60. La otra es obra de una de las grandes que nos obliga a ponernos de pie cuando la nombramos, Aretha Franklin.

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La lista graminoleña de los 70 está protagonizada en exclusiva por uno de los artistas patrios que más triunfaba y que más gustaba a las féminas de nuestro país, el romántico Lorenzo Santamaría.

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El póster central de esta semana está protagonizado por los míticos The Moody Blues con un disco que marcó un antes y un después dentro de su carrera con un sonido nunca escuchado antes. Disfrutaremos a lo grande con esa obra maesra que lleva el título de “Long Distance Voyager”, un auténtico cinco estrellas.

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La lista de los 80 presenta una única novedad que nos trae el Springsteen más triste y melancólico. No se encontraba en su mejor momento personal cuando publicó este “Tunnel Of Love”. No es su mejor disco pero contiene buenas canciones.

graminola número abril 2018

Hasta tres nuevas entradas presenta la lista de los 90. Búnbury desde España y Natalie Imbruglia desde Australia quedan un tanto eclipsados por la colaboración de lujo que nos ofrecen Eros Ramazzotti y Tina Turner.

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Kylie Minogue demostró su total recuperación retornando a la senda del éxito. Ella protagoniza la única novedad en la lista del nuevo milenio.

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La siempre sorprendente sección de esas otras músicas viene hoy un tanto “petarda” con unas chicas de pelo en pecho. No os la podéis perder.

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La contraportada se viste como siempre de miscelánea para dejarnos efemérides, novedades, pop español y un merecido recuerdo para Lys Assia, veterana artistas eurovisiva con la que puede decirse que empezó todo.

LA LISTA DE LA GRAMINOLA

LA GRAMINOLA – NÚMERO 19 – 4 DE ABRIL DE 2018

Poco a poco nos adentramos en la primavera y el olor al verano empieza a sentirse al otro lado de la esquina, por lo que no es de extrañar que a partir de este momento las entradas que vayan produciéndose en la lista tengan el sonido habitual de estas fechas, con ritmos latinos y, como no, reggaetón. Esta semana tenemos dos nuevas entradas una con estas características y otra, afortunadamente, de uno de los artistas norteamericanos de mayor éxito en los últimos años. Como decía el otro … “ni frío ni calor”.

La primera entrada nos llega de la mano de uno de los cantantes de mayor éxito dentro del reggaetón, vamos que aunque parezca mentira es un top de este estilo y uno de los más conocidos y reconocidos. Se trata del portorriqueño Daddy Yankee que desde que en el año 2004 triunfara a lo grande con la (me váis a permitir la licencia) “insoportable” “Gasolina”, no ha parado de crear canciones superventas entre las que destaca el famoso “Despacito” junto al transformado “Luis Fonsi”.

En esta ocasión nos deja un tema de su último trabajo de título “El Disco Duro”, interpretado totalmente en solitario, sin colaboración alguna y que lleva el título de “Dura”. Su mayor merito parece que está en su coreografía ya que para intentar diferenciarse un poco de todo lo que suena por ahí se le ha ocurrido lanzar un reto a través de las redes denominado “Dura Challenge” que consiste en que cada cual grabe su propio vídeo bailando esta canción con el objeto de que el propio Yankee los supervise y suba en sus distintos perfiles los mejores. Seré bueno y no haré ningún comentario.

La segunda entrada en la lista graminoleña que estrenábamos el pasado 1 de abril nos llega desde Estados Unidos por cortesía de uno de los artistas que más éxito ha cosechado en los últimos años. Desde que irrumpió en el panorama musical internacional como un tiro en el año 2010 y con tan sólo tres discos publicados, se ha convertido en un auténtico fenómeno de masas e incluso le han llegado a poner la etiqueta de “el nuevo Michael Jackson”, pero todavía tiene que currárselo mucho para llegar a esa altura.

Hace ya dos años que publicó su último disco, titulado “24K Magic” pero todavía sigue vendiendo muy bien y sacando al mercado sencillos del mismo. El últimos es una remezcla de uno de sus temas para lo que ha contado con la colaboración de la rapera “Cardi B”, una de los jóvenes talentos emergentes del hip-hop norteamericano. Veremos cual es su recorrido.

Muchas veces nos olvidamos de que detras de los artistas que tanto nos atraen y nos hacen disfrutar hay personas como cualquiera de nosotros, con sus virtudes y sus defectos, con sus buenos momentos y también con sus miserias. La vida de Cardi B, cuyo verdadero nombre es Belcalis Almanzar ha sido bastante dura antes de que le haya llegado su momento de gloria. Se crió en uno de los barrios más conflictivos del Bronx y las compañías que frecuentó no fueron demasiado buenas. Sufrió violencia de género por parte de uno de sus novios y para poder subsistir trabajó durante una temporada como stripper. Como vemos no siempre la vida de esta gente es un camino de rosas.

LOS PIONEROS

La sección que no descubre semana a semana de donde procede realmente toda esa música que hemos escuchado a lo largo de nuestras vidas y que nos ha conquistado profundamente, viaja en exclusiva hasta los Estados Unidos para sumergirse en las aguas de un estilo genuinamente américano y del que parten muchos de los estilos que llegaron después. Me estoy refiriendo al blues, esa música cautivadora y hecha para disfrutarla con tranquilidad y frecuencia. Así pues todos a disfrutar de tres grandísimos gigantes como los que vienen a continuación.

T-BONE WALKER / T-BONE BLUES

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Si hay un artista que puede ser considerado como uno de los auténticos padres del blues ése es T-Bone Walker, un personaje muy peculiar pero que sería fundamental en la evolución de este estilo musical. Un auténtico genio que tuvo su mayor época de esplendor en la segunda parte de la década de los 40 y toda la de los 50, inspirando a tantos y tantos artistas que llegarían después. Sin ir más lejos, el extraordinario Gary Moore no se habría dedicado a la música de no haber existido Walker.

Como ya digo nos encontramos ante un personaje excepcional. De ascendencia cheroqui fue capaz de ponerle un sentimiento nunca antes visto a la hora de hacer blues, y eso que si hay un estilo en el que la sensibilidad a la hora de interpretar es su inspiración principal, es precisamente el blues. Rompió en su momento muchos esquemas y de manera inmediata se convirtió en una fuente de referencia para el resto de músicos que se movían en su mismo terreno.

Su característica principal y gran aportación a la música fue su manera de tocar la guitarra. Sus solos con este instrumento estaban al alcance de muy pocos y pese a que todos intentaron imitarle muy pocos conseguirían estar a su altura. Muchos son los clásicos que nos dejaría para disfrutarlos pero si he de quedarme con uno de ellos yo apostaría por “T-Bone Blues”, música con letras mayúsculas.

HOWLIN’ WOLF / WANG DANG DOODLE

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Vamos ahora con otro personaje excepcional, con otro de los padres del blues y, para muchos, el verdadero artífice de que se produjera el nacimiento del rock. Un hombre grande tanto físicamente como en talento. Un artista que de no haber existido nos habríamos visto obligados a inventarlo. Estoy hablando del grandísimo Howlin’ Wolf.

Junto con Muddy Waters se convirtió en el abanderado del denominado “Chicago Sound” y el prinicipal impulsor del mítico sello discográfico “Chess”. Su música se convirtión en la semilla del rock & roll y durante las decadas de los 60 y los 70 las grandes bandas de rock tanto norteamericanas como británicas, incluyendo a los mismísimos Rolling Stones, se fijarían en su sonido para converitirse en lo que se convirtieron.

Su figura sobre el escenario lo llenaba todo con sus casi 2 metros de estatura y más de 100 kilos de peso, pero lo que terminaba por parar el tiempo era su voz, rota, desgarrada, casi sacada de su garganta a la fuerza. Otro de los grandes artistas de todos los tiempos capaz de dejarnos joyas como “Wang Dang Doodle”.

JOHN LEE HOOKER / BOOM BOOM

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He querido dejar para el final al que para mí es el gran maestro del blues, el padre de todos los pioneros en este estilo. Un artista descomunal, capaz de interpretar su música de una manera única y muy especial y que creo que es el verdadero padre del genuino sonido del blues. Me estoy refiriendo a John Lee Hooker.

Él sería el responsable de crear el sonido que llegaba desde el Mississippi e incluso el resto de los primeros músicos de blues le consideraban como su fuente de inspiración. Como cualquier intérprtete de este estilo, su virtuosismo con la guitarra era evidente, pero una de sus principales características que le diferenciaban claramente del resto de artistas era su manera de cantar que en ocasiones terminaba prácticamente recitando, hablando. Porque no decirlo, era capaz de rapear a ritmo de blues, por lo que cuando surgieron los primeros atisbos del hip-hop allá por los años 70 podría decirse aquello de que “todo está inventado”.

Estuvo bastante influenciado por el jazz pero no por su sonido sino por su manera de improvisar, de cambiar sobre la marcha sus canciones. En ocasiones parecía incoherente lo que decía o lo que tocaba pero escuchado en su totalidad terminaba por cautivar a todos. Difícil es elegir solamente una de sus canciones,  pero finalmente me he decantado por una de las más conocidas y la que creo que identifica a la perfección lo que era su sonido en particular y el sonido del blues en general. Para cerrar la sección pionera os ofrezco disfrutar con “Boom Boom”.

Posiblemente el blues en sí sea la verdadera esencia de la música en estado puro y poder escuchar estas canciones es un auténtico lujo. Cuanto me habría gustado haber convivido con estos auténticos monstruos y poder disfrutar de su música en vivo, pero de algún modo, cada vez que asistimos a un concierto de rock de los artistas que todos aclamamos lo estemos haciendo, porque ellos siempre están ahí, escondidos entre sus notas.

LISTA DE LOS AÑOS 60

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Tras disfrutar de la magia del blues vamos a seguir haciéndolo con la buena música que nos traen las distintas listras graminoleñas de todos los tiempos. Como cada semana comenzamos por la década de los 60 y nos centramos en las dos entradas que se produjeron en la lista que se estrenaba el 31 de marzo de 1968.

El mundo del cine y el de la música siempre han estado íntimamente unidos, ya lo hemos visto en muchísimas ocasiones. Las bandas sonoras de muchas películas nos han dejado momentos inolvidables pero en la primera canción sesentera que llega a la revista de hoy la gallina fue después que el huevo. Quiero decir que no se trata de un tema que fuese incluído en la banda sonora de un film de éxito sino que se inspiró en una de las películas de finales de los 60 que ha terminado siendo considerada como un largometraje de auténtico culto.

Acaba de estrenarse por aquel entonces la película “Bonnie & Clyde”, portagonizada por Warren Beatty y Faye Dunaway, y un joven compositor y teclista inglés llamado Georgie Fame quedo de inmediato atrapado por ella y no dudó en componer una canción inspirada en las andanzas de la pareja de atracadores más famosa de la historia.

Dicho y hecho. De su talento surgiría el mayor éxito de su carrera, un tema titulado “The Ballad of Bonnie & Clyde”, en el que narra todas sus fechorías y en el que muestra un sonido inspirado totalmente en la música de los años 20 que es cuando se desarrolla su historia. Una composición que se salía de lo habitual en aquellos años y que conquistó al público de su páis primero y al del resto del mundo a continuación. Por nuestros lares también lograría una buena aceptación, permaneciendo en nuestra lista durante 26 semanas para alcanzar el puesto número 11.

La segunda entrada de aquella semana es un auténtico lujo. Una de esas canciones que son historia de la música y que está considerada como una de las mejores composiciones jamas creadas. Es extraño que un temazo como éste solamente permaneciera en lista durante 8 semanas y tan sólo alcanzase el puesto 33, pero ránking aparte es una de esas canciones que siempre esta de actualidad. Por si fuera poco nos llega de la mano de una de las cantantes más cautivadoras no solamente de aquella época sino de siempre, la grandísima Aretha Franklin.

Considerada como la “Dama del Soul”, Aretha es una de esas artistas grande entre los grandes. Su manera de interpretar el soul y lo que era capaz de ofrecer cuando cantaba góspel la convirtieron en una de las más grandes de la historia. Si hablamos de soul hay que hablar de ella, por lo que no descartemos que en breve protagonice la sección de “Los Pioneros” porque esa es la etiqueta que mejor le queda.

La canción que colocaba en lista aquel 31 de marzo de 1968 es nada más y nada menos que “Chain of Fools”, uno de los mayores clásicos del soul y una de las canciones más aclamadas de toda su carrera. Por cierto, para agrandar aún más la magia que desprende, los coros llegan de la mano del grupo “The Sweet Inspirations” que estaba compuesto por Doris Troy, Dionne Warwick, Dee Dee Warwick y Cissy Houston, ésta última madre de Whitney. Palabras mayores.

LISTA DE LOS AÑOS 70

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Seguimos con el repaso a las listas de otros tiempos situándonos ahora en el día 1 de abril de 1978. Esa semana la lista graminoleña presentaba una única nueva entrada que estaba protagonizada por uno de los cantantes melódicos de mayor éxito en nuestro país que se había convertido en uno de los artistas preferidos por el público femenino. Se trata del mallorquín Lorenzo Santamaría.

Nos encontramos ante uno de los muchos casos de artistas que empiezan su carrera en grupos que se mueven en el terreno del rock y que tras no lograr la repercusión que perseguían inician su carrera como solistas con unas composiciones más melódicas y románticas. Lorenzo fue uno de los que mayor éxito tendría en este terreno ya que gustaba por igual a las quinceañeras de nuestro país como a sus madres, por lo que su mercado era bastante amplio.

Su voz siempre fue su principal argumento. No nos encontramos ante uno de esos monstruos capaces de impresionar con una voz tremenda sino ante un cantante capaz de moverse en cualquier terreno a la perfección. En esta ocasion nos traía una canción a su más puro estilo titulada “Llamarada”, una versión del tema original del mismo título de la colombiana Isadora. El gran atractivo de esta composición son los arreglos cercanos al tango que incidían en una tendencia que estaba empezando a instalarse en los artistas españoles de mayor éxito que impregnaban sus canciones de ciertos toques latinos. No se trata de la mejor canción de su carrera pero con ella logró cierto éxito y permaneció en lista durante 9 semanas para llegar al top 29.

Con la llegada de los 80 la carrera de Lorenzo fue diluyéndose poco a poco. El terreno en que se movía empezó a ser ocupado por los grandes protagonistas de lo que se dio en denominar fenómeno fan y el empuje de los Bosé, Marín, Iván y compañía fue difícil de contener. En la actualidad y desde hace ya unos cuantos años sigue en la carretera ofreciendo actuaciones en vivo junto a otros artistas de éxito contemporáneos suyos, llenando la cabeza de recuerdos a los que asisten a sus conciertos.

EL ÁLBUM DE LA SEMANA

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Muchos os habréis dado cuenta de que la mayoría de los discos que pasan por nuestra página central cada semana fueron publicados en la década de los 80. No es una casualidad. No es una afirmación que no pueda ser discutida, pero para al menos los de mi generación la música que se hizo en esa época fue excelente e inigualable. Incluso artistas que llevaban prácticamente 20 años en la carretera fueron capaces de ofrecer en esos años sus mejores trabajos, por lo que no es de extrañar que el disco que traigo hoy al póster de “La Graminola” date del año 1981 y en mi opinión sea el mejor trabajo de la grandísima banda que lo creó.

Cuando “The Moody Blues” grabaron y publicaron ese año su trabajo “Long Distance Voyager” estaban sumidos en una especie de lucha interior por evolucionar y adaptarse a los nuevos tiempos. Habían tardado seis años en publicar su anterior disco, con unos resultados que no fueron los esperados a pesar de la expectación que levantaron, y con la década de los 80 recién iniciada necesitaban dar un golpe sobre la mesa para recuperar el crédito perdido. Y bien que lo consiguieron.

La principal sorpresa llegaría de la mano de un sonido más moderno, más ochentero. Se trata de un disco conceptual, aunque con algunos temas que son auténticos versos libres, algo bastante habitual en la carrera del grupo, aunque en esta oportunidad se apartaban de aquel sonido grandilocuente y contundente que mostraban la mayoría de los trabajos que se publicaban bajo el adjetivo de “rock sinfónico”. Este “Long Distance Voyager” era más que eso, mucho más.

Ese sonido mas cercano a los nuevos tiempos que se acercaban se aprecia desde el primer acorde de la primera canción del álbum. Su título es “The Voice” y el sonido de los toclados, con una introducción verdaderamente espectacular, ya muestra que han crecido y han sabido adaptarse a la nueva era a la perfección.

Los teclados se convirtieron en parte esencial de esa evolución que mostraban en este trabajo y la historia tenía su miga. La labor de teclista la había sido realizada siempre, desde la fundación del grupo, por parte de Mike Pinder, quien con motivo de la gira promocional de su anterior disco, “Octave” comunicó al resto del grupo que quería dedicarle más tiempo a su familia y que su propósito era no salir más de gira con ellos aunque sin abandonar definitvamente la banda.

Durante la citada gira, Pinder sería sustituído por Patrick Moraz, quien daría muestras de su gran virtuosismo y dotando a las canciones de siempre de un sonido algo novedoso que cautivó tanto al resto de los miembros del grupo como a su público más incondicional. De esta manera, Moraz terminaría por convertirs en el teclista oficial de The Moody Blues, ante la sorpresa de Pinder que iniciaría una pelea legal por reclamar sus derechos que finalmente no conduciría a ningún sitio.

El disco en su conjunto muestra un sonido mágico, natural y envolvente. Moraz había formado parte de “Yes” y eso marca a cualquier artista. Parece mentira que con el simple cambio del teclista, un grupo sea capaz de evolucionar tanto, eso sí sin perder la esencia principal de siempre, algo que se aprecia en el segundo tema del disco, en mi opinión el mejor de todo el álbum.

Se trata de “Talking Out of Turn”, una composición de más de siete minutos de duración que es la que más recuerda a su manera de hacer música de siempre, cuya letra trata sobre esas ocasiones, demasiadas ocasiones, en las que decimos algo de lo que de manera inmediata nos arrepentimos. Para adornar esta explicación, la música es cautivadora y los arreglos orquestales del final le dan una magnanimidad similar a la que alcanzaron en su momento con el mítico “Nights in White Satin”.

Durante toda su carrera, las labores de composición de cada una de las canciones fueron recayendo indistintamente en cualquiera de los miembros del grupo, pero cuando Justin Hayward y John Lodge unían sus fuerzas y componían juntos, los resultados llevaban consigo la certeza del éxito. La siguiente canción del disco y primer sencillo en aparecer en el mercado sería obra del talento de ambos y bien que se notaría.

Se trata de “Gemini Dream”, uno de los temas más intensos del disco y el que mejores resultados y mayor éxito obtendría. Posiblemente no sea la mejor canción del álbum pero lo cierto es que se convertiría en la canción más popular del grupo de la década de los 80. Si preguntas a cualquiera que viviera aquella época musicalmente hablando por un éxito de The Moody Blues en aquellos años seguro que recordará de inmediato éste.

Como os contaba al principio del análisis de este disco, se supone que se trata de un disco conceptual que se inspira en la sonda espacial “Voyager”, que es la que da título al álbum, aunque realmente no tiene la uniformidad que siempre presentan este tipo de trabajos. Lo cierto que es lo de menos, ya que de lo que se trata es de ofrecer buena música y eso lo cumplen a rajatabla. Quizás este “Gemini Dream” sea el que mejor encaja en esa fuente de inspiración.

Sin solución de continuidad llega otra de las canciones que encajan en esa parte conceptual del álbum. Una preciosa balada con una letra filosófica sobre el universo y el mundo en que vivimos que recuerda a los mejores momentos sinfónicos del grupo y con la que podría decirse que se cierra la primera parte de este trabajo.

Se trata de “In My world”, en la que el principal atractivo está en la habitual manera de interpretar los temas más lentos por parte de Justin Hayward, terreno en el que se mueve a la perfección aportando una gran sensibilidad, sin olvidar una espectacular parte instrumental que llega al final, recordándonos lo buenos músicos que eran todos y cada uno de los miembros del grupo.

Ya os he comentado en alguna ocasión que los discos de aquella época, los que se publicaban en vinilo, contaban con una cara A y una cara B, por lo que los trabajos conceptuales jugaban con este aspecto para dividir en muchas ocasiones en dos partes las historias que contaban. Ésta sería una de las ocasiones en las que así funiconarían porque las canciones que vienen a continuación, las que conforman la cara B son las que verdaderamente tienen un nexo de unión entre ellas, las que narran algo con cierta continuidad. Son los temas que componen la verdadera parte conceptual de este disco.

Para abrir boca llega un medio tiempo que lleva el título de “Meanwhile” y que habla de la insignifancia que el hombre tiene dentro del concepto del universo, siempre creyéndose el centro de la creación y el auténtico héroe de todo lo que sucede a su alrededor, siendo la verdad muy distinta. Para ello nos ofrecen el tema más armónico y constante de todo el disco en el que los teclados pasan a un segundo termino y la voz de Hayward acaricia como siempre el sonido que producen el resto de miembros del grupos. Una gran canción.

Entramos de lleno en la parte más uniforme del disco. Podría decirse que en la cara A incluyeron aquellas canciones que comercialmente hablando mayor éxito iban a cosechar y que mejor iban a encajar a la hora de ser transmitidas por radio y televisión y en la B lo que en realidad es este “Long Distance Voyager”. Si hasta ahora el disco era genial, lo que viene a continuación puede considerarse extraordinario.

Sin solución de continuidad llega “22.000 Days”, la canción que muestra el sonido más futurista y avanzado de todo el disco. Un tema que encajaría a la perfección en la banda sonora de cualquier película de ciencia ficción de las que se ruedan en la actualidad. Un sonido espectacular en el que los teclados recuperan el terreno perdido y que da lugar a una letra filosófica, una vez más, sobre el cometido de los hombres.

El contraste que presenta este tema con los del resto del disco es evidente y el responsable es Graeme Edge, ya que es él el que lo compone. Es la úncia canción del álbum producto de su talento compositor y se nota, dejándonos un momento contundente e inolvidable. Por cierto, el título de la canción no es un capricho ya que lo de los 22.000 días es según ellos el promedio de los días  de un hombre adulto, o lo que es lo mismo, los que componen la etapa de la vida en la que se alcanza la madurez y se toman las decisiones más importantes. Seguro que estáis tirando todos ahora mismo de la calculadora para saber cuantos años son. Ya os digo yo que no demasiados.

A lo largo de la carrera de “The Moody Blues” las labores de composición de los temas de cada uno de sus discos han sido repartidas entre todos sus miembros, aunque la voz cantante, por así decirlo, la han llevado con mayor asiduidad Hayward y Lodge. A diferencia de lo que ha sucedido habitualmente en otras bandas que han realizado repartos compositores similares, la rivalidad entre ellos era bastante sana y nunca se busacaba el equilibrio absoluto. En ocasiones había más canciones en los discos de uno y en ocasiones del otro, ese era su verdadero equilibrio.

Sin embargo, en esta oportunidad creo que los temas que son fruto de Lodge son los que mayor calidad ofrecen, algo que se hace bastante evidente en la canción que viene a continuación. Se trata de “Nervous” una melodía preciosa llena de matices y en la que suenan incluso algunas flautas como adelanto a lo que viene a continuación que no es otra cosa que la parte más espectacular de todo el disco. Como introducción es ideal.

Llega el momento de cerrar el álbum y lo hacen a lo grande, con tres canciones que conforman una auténtica sinfonía de algo más de siete minutos de duración que suponen un broche de oro a este maravilloso disco. Si alguién dudaba sobre si su talento se estaba apagando creo que de manera inmediata despejaría sus dudas, estaban en plenitud de creatividad y este apoteósico final lo pone de manifiesto.

No es posible entender ninguna de estas canciones sin la anterior ya que van narrando una historia mágica y llena de giros con una música con distintos matices producto del talento compositor en esta oportunidad de Ray Thomas. Estamos ante tres piezas que podrían componer una especie de “miniópera rock” de una calidad indiscutible.

Como comienzo Thomas nos ofrece un tema titulado “Painted Smile”, en el que se habla de bufones, payasos y demás artistas destinados a arrancarnos una sonrisa, cuya mayor originalidad recae en que todo ellos está narrado desde la perspectiva de un niño. La parte inicial instrumental es una auténtica maravilla.

Sin solución de continuidad, y como nexo de unión entre este tema y la canción que cierra el disco que es espectáculo en estado puro, llega “Reflective Smile”, una composición corta que no es más que un poema recitado por el propio Thomas con un dulce acompañamiento musical que va a dar paso al que es en mi modesta opinión el momento culminante de este trabajo.

Para cerrar a lo grande tanto el disco como esta especie de “trilogía” llega una canción que es posiblemente la mejor de todas. La narración de esta pequeña historia culmina con “Veteran Cosmic Dancer” que ella misma es un conjunto de melodías y ritmos diferentes que nos cuentan la historia de cualquier músico de rock como eran ellos. Una manera de explicar como es el día a día de cualquier músico de prestigio con sus éxitos y sus penurias. El sonido es maravilloso con toques de música medieval y unos acordes que el propio Thomas le arranca a su armónica en la parte central que son una auténtica maravilla.

Para entender y disfrutar debidamente esta parte final del álbum, he preferido poner las tres canciones juntas, como aparecen en el propio disco y ya os anticipo que es una auténtica gozada.

“The Moody Blues” fueron grandes en los 60 y se consagraron en los 70, pero tras un periodo de 6 años de parón muchos pensaron que no llegarían a los 80. Con este álbum demostrarían a todos los que así opinaban lo equivocados que estaban. Seguían siendo grandes y los 80 servirían para presentarnos a un grupo evolucionado y más profesional si cabe capaz de ofrecernos joyas como este maravilloso “Long Distance Voyager”.

LISTA DE LOS AÑOS 80

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Una vez presentado el póster central del número de hoy, vamos con la segunda parte de la revista y lo hacemos como siempre con el análisis de las tres listas graminoleñas que nos quedan, empezando por la más mágica, la más auténtica, la que a mí más me gusta: la de los 80.

Nos situamos pues en la lista que inaugurábamos el 3 de abril de 1988 que presentaba una única nueva entrada pero que como estaba protagonizada por uno de los más grandes, por el auténtico “Jefe del Rock” lo va a llenar todo. Por supuesto que me estoy refiriendo al inigualable Bruce Springsteen.

El “Boss” acababa de publicar un nuevo disco bajo el título de “Tunnel of Love”, un trabajo que no tuvo la aceptación esperada y que los críticos especializados califican como uno de los más flojos de su carrera. Yo matizaría que es uno de los “menos grandes” de su carrera ya que a pesar de no tener la repercusión y calidad de otros muchos de sus trabajos sí que nos deja momentos más que interesantes con algunas de las canciones que lo componen. Además, Springsteen incluso cuando está menos inspirado es capaz de ofrecer muy buena música.

El disco fue grabado en uno de los muchos momentos de crisis que Springsteen ha atravesado a lo largo de su vida. Acababa de separarse de su primera mujer tras muchos meses de crisis matrimonial y eso repercutía, y de que manera, en su estado de ánimo. Por si fuera poco era la primera vez que grababa un disco sin sus inseparables compañeros de fatiga que eran The E. Street Band, aunque algunos de sus componentes tendría una pequeña participación en alguna de las canciones que lo conformaban.

Con todas estas premisas nos encontramos con un disco en el que Springsteen se muestra más triste y meditabundo que nunca y en el que la mayoría de sus canciones tienen un aire melancólico bastante profundo, algo que ya se pone de manifiesto en el tema que le da título que es el que entraba en lista esa semana obteniendo unos resultados bastante discretos al permanecer en ella solamente 8 semanas y alcanzar únicamente el top 25. Está claro que el público prefería al “Boss” rockero de siempre.

LISTA DE LOS AÑOS 90

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Avanzamos los diez años de rigor para situarnos en el año 1998 y disfrutar de las tres nuevas entradas que presentaba la lista que se estrenaba el 5 de abril de ese año. Tres canciones muy distintas entre sí pero con el denominador común del talento y el éxito. Vamos con la primera.

Eros Ramazzotti es uno de los artistas más asiduos de nuestras listas y nos ha regalado algún número uno que otro. Aquel 5 de abril de 1998 colocaba en lista una de las canciones que formaban parte de su recopilatoria de grandes exitos titulado “Eros”, una canción que sin ser nueva del todo si que presentaba importantes variantes que iban a dotarla de mayor espectacularidad si cabe que la que poseía el original.

La canción en concreto es “Cosas de la Vida” que ya triunfara en el año 1993 llegando incluso a ocupar el número uno en nuestra lista. En esta oportunidad fue debidamente regrabada para poder disfrutar del añadido de la voz de una de las grandes y míticas divas de la historia de la música como es “Tina Turner”. Para no confundirla con la versión original recibiría el título de “Cosas de la Vida 97” y aunque en esta oportunidad no llegaría a liderar el ránking graminoleño si que obrendria unos buenos resultados llegando a ocupar el puesto número 10 tras 26 semanas de permanencia. Un éxito más del señor Ramazzotti.

La segunda entrada de aquella semana está protagonizada por uno de los artistas de mayor talento de nuestro país, auque también podría decirse que es un personaje bastante desesperante por momentos, con un ego demasiado grande y unas decisiones bastante raras. Un cantante que o bien le odias o bien le adoras pero que nunca te dejará indeferente. Estoy hablando del señor Enrique Búnbury.

Al frente de esa espectacular banda que fueron Héroes del Silencio nos había dejando algunos de los momentos más grandes dentro de la historia musical española de los últimos tiempos, pero ese proyecto llegó a su fin y Búnbury acababa de iniciar su carrera en solitario con la publicación de su primer disco titulado “Radical Sonora”. Como venía siendo habitual nos pillaría a todos con el pie cambiado y la boca abierta.

Este disco presentaba un sonido nada habitual en su carrera y radicalmente opuesto al mostrado con su grupo. La música electrónica, casi industrial, lo llenaba casi todo y son varios los guiños que le hace a la música árabe. Eso sí, una esencia característica de su persona permanecía indemne, lo retorcido y metafórico de sus letras. En este último aspecto seguía siendo el mismo de siempre.

El tema que entraba en lista aquella semana lleva un título que ya lo dice todo: “Alicia Expulsada del País de las Maravillas”, y nos muestra un sonido acústico y bastante distinto del que ofrece el resto del álbum con una letra abierta a muchas interpretaciones, como siempre. Yo me quedo con la interpretación de que habla del momento en el que dejamos atrás una etapa de nuestras vidas y con ello adquirimos una mayor madurez, siendo de alguna manera expulsados del ecosistema en el que nos moviámos hasta ese instante. Cualquier otra explicación es igual de válida, porque hablamos de una letra del señor Búnbury, o lo que es lo mismo, solamente él sabe lo que ha querido decir. Nada nuevo.

He de reconoceros que Héroes del Silencio son uno de mis grupos españoles preferidos de siempre y que me parecen descomunales, pero Enrique Búnbury en solitario no despierta en mí demasiadas emociones. Sigo apreciando en él un gran talento pero creo que ha perdido esa magia que tenía con el grupo. Este pensamiento no es único y puede ser equivocado, pero sus números como solista son bastante más discretos que junto a “Héroes”. Sin ir más lejos, con esta canción únicamente permanecería en lista durante 4 semanas y su mejor posición sería un discretísimo puesto 36. Los números mandan.

Para cerrar el repaso noventero de nuestras listas, vamos con la tercera y última entrada que se produjo en la que se publicaba el 5 de abril de 1998. Una canción que tuvo un grandísimo éxito, convirtiéndose en uno de los temas más identificativos de la década de los 90 y que tiene tras de sí una curiosa historia.

En el año 1995, un grupo de rock alternativo llamado “Ednaswap” publicaba una canción titulada “Torn” que iba a pasar con más pena que gloria, al igual que la carrera de esta banda que apenas tuvo repercusión. Sin embargo, tres años después, en la voz de una joven cantante australiana iba a convertirse en uno de los temas más importantes del año 1998, logrando unos resultados de ventas bastante considerables y convirtiéndose en el mayor éxito de la carrera de esta artista.

La cantante a la que me refiero es Natalie Imbruglia y con esta composición llegaría al número uno de las lsitas de medio mundo, incluyendo la lista graminoleña, la que lideraría durante algunas de las 38 semanas en las que permaneción en nuestro ránking favorito. Una buena canción, una buena interpretación y un éxito mayúsculo.

LISTA DEL NUEVO MILENIO

LA GRAMINOLA – NÚMERO 19 – 4 DE ABRIL DE 2018

Avanzamos diez años más para situarnos en la lista que aparecía el día 30 de marzo de 2008 y disfrutar de la música de una artista que se encontraba en aquel instante en un grandísimo momento después de haber superado un cáncer contra el que estuvo luchando durante prácticamente dos años. Como muchos os estaréis imaginando estoy hablando de Kylie Minogue.

Acababa de publicar “X”, su primer álbum tras su recuperación y había recuperado con creces el terreno perdido. Ya nos hicimos eco hace algo más de un par de meses del primer sencillo que se publicó de este álbum con motivo de su entrada en nuestra lista, pero con el segundo nos encontramos a una Kylie bastante más reconocible en cuanto a estilo con un sonido ideal para bailar y con ciertos toques ochenteros. Su título es “In My Arms” y su permanencia en lista sería de 26 semanas para alcanzar un discrto puesto 21, unos resultados algo por debajo de su habitual potencial.

Aquí finaliza por hoy el habitual repaso a las listas graminoleñas, pero la música continúa. Todavía queda mucho que leer y escuchar.

TAMBIÉN ES MÚSICA

Como cada semana a estas alturas de la revista, llega el momento de disfrutar de esas canciones y de esos artistas que en algunas ocasiones es inexplicable que llegaran a lograr el éxito e incluso extraña que fuesen capaces de publicar discos. Hoy vienen a esta sección tres artistas “femeninas” (lo de las comillas lo entenderéis de inmediato), que musicalmente hablando no irradian demasiada calidad pero que no pasaron desapercibidas para el público en general, convirtiéndose en verdaderos iconos de su epoca. Para empezar vamos con el caso más sorprendente de los tres.

Cuando narras la biografía y andanzas de una cantane y en ella cuentas que fue la musa de Salvador Dalí, fue adoctrinada para iniciar su carrera musical por David Bowie, el eterno Trevorn Horn le produjo alguno de sus discos y estuvo bajo el amparo de Silvio Berlusconi, te imaginas que se está hablando de un artista descomunal. Pues bien, cuando os diga el nombre de la cantante a la que me estoy refiriendo muchos váis a caeros de espaldas. Me estoy refiriendo a Amanda Lear.

Para los que no la conozcáis demasiado os diré que nació en Saigón, de padre británico y madre china y su aspecto físico daba lugar a ciertos equívocos sobre si era carne o pescado. Vamos que en la época en la que se desarrolló su carrera había bastantes dudas sobre si era un hombre o una mujer y eso en la década de los 70 levantaba mucha espectación y en cierta medida polémica. Su música dejó mucho que desear pero precisamente su físico fue su principal argumento para no pasar desapercibida y causar bastante revuelo allá donde fuera.

Su popularidad en nuestro país fue bastante grande ya que Dalí la tuvo bajo su amparo durante bastante tiempo, pero su carrera musical había empezando tiempo atrás. En sus tiempos de modelo fue elegida para aparecer en la portada del disco de Roxy Music titulado “For Your Pleasure” y esto la introdujo en el mundillo musical donde poco a poco fue abriéndose camino, gracias a que el mismísimo David Bowie se interesó por enseñarla a cantar, aunque realmente no resultó ser demasiado buen profesor en estas lides ya que su voz, como apreciaremos de inmediato, fue otra de sus señas de identidad y otra razón para seguir preguntándose si era niño o niña.

LA GRAMINOLA – NÚMERO 19 – 4 DE ABRIL DE 2018

Su carrera como cantante estuvo cerca de acabar trágicamente ya que en uno de los muchos traslados que realizaba para promocionar sus canciones sufrió un tremendo accidente de tráfico que estuvo cerca de acabar con su vida. Como ya digo, la calidad de su música deja bastante que desear pero su físico y su voz terminaron por convertirla en un icono mediático de la década de los 70 dejándonos momentos incalificables como este “Follow Me”, uno de sus temas más conocidos y de mayor éxito.

Los que no la conociérais, los más jóvenes, pensaréis que tampoco es para tanto, pero debéis situaros en el contexto de que su irrupción en nuestro páis fue en el año 1977, recién salidos de la dictadura y recién estrenada la democracia, y por aquel entonces los paladares de algunos sectores más … digamos conservadores … no estaban preparados para estas cosas. Ya me entendéis. Incluso en nuestros días algunos no están preparados así que imaginaros en aquellos tiempos.

En nuestro país, apenas tres años después, viviríamos una situación similar de la mano de una artista conocida por todos y cuya personalidad y popularidad están muy por encima de su talento artístico. En esta ocasión no se puede dudar de su sexo ya que todo el mundo conoce la historia de que nació como un hombre, de nombre Manolo Fernández, pero a traves de los correspondientes operaciones y tratamientos terminaría convirtiéndose en una mujer, de nombre Bibi Andersen.

Su popularidad le llegaría gracias a ser la protagonista junto a Victoria Abril de una película dirigida por Vicente Aranda titulada “Cambio de Sexo”, estrenada en el año 1978. El éxito de esta película y lo inusual de su hitoria personal la convertirían en uno de los personajes más populares del espectáculo mediático de aquella época y no tardaría en probar suerte en el terreno musical, dejándonos unas situaciones muy similares a las que acabamos de presenciar con Amanda Lear, tanto en lo referente a estilo musical como a calidad interpretativa.

Su carrera musical sería bastante efímera, afortundamente, pero nos dejaría una canción que tuvo cierta repercusión y que pasa por ser la más conocida. Su título es “Call Me Lady Champagne” y en ella podemos apreciar las muchas similitudes que tiene con Amanda. Por cierto, para los más jóvenes otra vez, ademas de recordaros que el contexto temporal es el mismo que con la señorita Lear, por si alguno no se ha dado cuenta todavía, Bibi en la actualidad se hace llamar de manera distinta y no es otra que la conocidísima Bibiana Fernández.

Para cerrar la sección del número de hoy vamos a viajar ahora hasta Estados Unidos de la mano de un personaje que es muy popular en aquel país, de hecho dirige y presenta un “reality show” en una de las televisiones de por allí titulado “Rupaul’s Drag Race” que tiene bastante éxito. Estoy hablando de Rupaul, una drag queen que tuvo sus momentos de gloria musicalmente hablando en la década de los 90, llegando a publicar un sencillo con el mismísimo Elton John.

Rupaul tocó también todos los palos del “arte”, fue modelo, actor (o no sé si decir actriz), compositor e incluso cantante, logrando algún que otro éxito llamativo durante los años en los que desarrolló su carrera musical, siendo su momento álgido cuando coloboró con Elton John en una versión actualizada de su clásico “Don’t Go Breaking My Heart”.

Pero quiero traer aquí otro de los temas con los que logró algo de éxito, una canción que está más acorde a su estilo musical, esto es, música dance para bailar. Su título es “Supermodel (You Better Work)” y es el tema con el que mayor éxito cosecharía en su carrera como cantante, al margen claro está de su colaboración con Elton.

Ninguna de estas artistas lo tuvo fácil en su momento. No seré yo quien me ponga en plan reivindicativo, pero está claro que los prejuicios de la sociedad en cada época han complicado mucho la vida de muchos artistas que simplemente eran diferentes. Queda claro que sus cualidades vocales y su música nunca pasarán a la historia como grandes clásicos, pero todas ellas tuvieron su momento de gloria y fueron protagonista de esa “otra música”.

LA ÚLTIMA DE LA GRAMINOLA

Llegamos al final del recorrido musical de hoy con nuestra habitual contraportada, que esta semana nos trae excepcionalmente cuatro temas en lugar de tres ya que la actualidad manda. Así que sin más dilación comenzamos la despedida, que no será triste sino cargada de buenísima música.

EFEMÉRIDE

LA GRAMINOLA – NÚMERO 19 – 4 DE ABRIL DE 2018

Un 4 de abril, concretamente el del año 1952, nacía uno de los mejores guitarristas que nos ha dejado el rock y el blues a lo largo de la historia. El mítico Gary Moore nos visita en el día de hoy para celebrarlo y disfrutar de su extraordinaria música. Un auténtico genio.

Tras pasar de manera efímera por Thin Lizzy, Gary Moore iniciaría su carrera en solitario en el año 1973, convirtiéndose de inmediato en un auténtico mito ya que su manera de tocar la guitarra y de componer sus canciones le llevaron a “fusionar” el rock más duro con el blues más purista, siendo considerado como uno de los prinicipales representantes de lo que se dio en denominar “blues blanco”.

Su versatilidad a la hora de componer provocaron que la crítica en general y el público mayoritario le convirtieran en un auténtico icono. Nadie ha hablado jamás mal de su música y de su talento y era capaz de gustar a cualquier tipo de público. Fue el gran responsable de acercar el blues a todo el mundo y logró que ese tipo de música sonara en cualquier emisora de radio y en cualquier programa fuera o no especializado en este tipo de sonido. Fue sin duda un grande entre los grandes.

Se me vienen a la cabeza un sinfín de canciones a cada cual más espectacular, pero como me tengo que quedar con una voy a hacerlo con una de mis preferidas. Se trata de un tema del año 1966 original del grupo Easybeats que el bueno de Gary versionaría en el año 1987 incluyéndolo en uno de sus álbumes más espectaculares como fue “Wild Frontier”. Y es que la versión que se sacó de la manga de “Friday On My Mind” es digna de alguien poseedor del descomunal talento que él poseía. Para mayor deleite os dejo esta espectacular e insuperable versión en vivo.

Los excesos que cometió durante toda su vida terminarían por pasarle una fatal factura. En el año 2011 fallecería en la habitación de un hotel de Estepona (Málaga) de un paro cardiaco producido por un coma etílico como consecuencia de una descomunal ingesta de alcohol durante la noche. Solamente tenía 58 años y el mundo de la música se quedaba huérfano de uno de los mayores talentos de la historia del rock más reciente.

NOS HA DEJADO

LA GRAMINOLA – NÚMERO 19 – 4 DE ABRIL DE 2018

Esta dama ha fallecido a los 94 años de edad hace unos días. Una perfecta desconocida para la mayoría de nosotros, entre los que me incluyo, pero que tiene el honor de ser la primera ganadora del Festival de Eurovision. Su nombre es Lys Assia y desde aquí le rendimos un pequeño y merecido homenaje.

El Festival de Eurovision echó a andar en el año 1956. celebrándose su primera edición en la ciudad Suiza de Lugano. El festival nació con el propósito de unir los lazos entre los países europeos a través de la música, buscando dejar atrás los enfrentamientos y heridas que había dejado abiertas la Segunda Guerra Mundial. Con muy pocos medios, mucha ilusión y unas espectativas no demasiado grandes iniciaría su andadura sin saber que con el paso del tiempo iba a convertirse en un auténtico acontecimiento de masas y estar a punto de celebrar su edición número 63.

Aquella primera edición contaría únicamente con la participación de siete países y el triunfo final sería para la representane de Suiza, una cantante llamada Lys Assia que pasaría a la historia como la primera campeona de la historia del festival gracias a su canción “Refrain”. Música de los años 50 para recordar a esta artistas que nos dejaba hace pocos días.

La verdad es que esta mujer es una perfecta desconocida en nuestro país y de no haber leído la noticia en el periódico hace unos días ni sabría de su existencia, pero indagando resulta que era un personaje muy popular dentro del festival incluso en la actualidad. Partició en otras dos oportunidades más en él acabando octava y segunda y hace apenas tres años, con 90 años cumplidos intentó volver a hacerlo pero sin conseguirlo. Se trataba de un auténtico icono de este evento ya que no se perdía ninguna edición asistiendo en directo a todas las galas durante mas de 50 años. Todo un personaje que merecía pasar por las páginas de “La Graminola”.

LA EDAD DE ORO DE LA MÚSICA ESPAÑOLA

LA GRAMINOLA – NÚMERO 19 – 4 DE ABRIL DE 2018

Muchos son los casos de grupos que muestran una gran calidad en su música pero su recorrido es bastante corto. Miranda Warning son un ejemplo.

Desde el inicio del nuevo siglo ha sido bastante habitual que buenas bandas que ofrecía buena música hayan desaparecido de la circulación víctimas de la decepcionante manera en la que funciona la industria musical en nuestro país que apuesta por la música latinizada, facilona y falta de calidad pero muy comercial, en perjuicio de los verdaderos musicos de calidad que se tienen que buscar las castañas como buenamente pueden.

Ni que decir tiene que la mayoría de esos grupos tienen un corto recorrido y terminan siendo engullidos. Ese es el caso de los ilicitanos Miranda Warning, formado por Lucía Martínez, Antonio Romero, Josué García, Alberto Martínez y Roberto Rapero, quienes publicarían tres discos en sus siete años de carrera juntos dejándonos un buen puñado de buenas canciones, no siendo valorados como realmente merecían.

Su música se movía en las aguas del pop más sencillo posible con un sonido que recordaba al pop español de los 80 y los 90. Canciones sin más intención que hacernos disfrutar y contarnos cosas cotidianas sin mayores pretensiones. Su aparición en el panorama musical español en el año 2000 con su canción “Despierta” fue un auténtico soplo de aire fresco y auguraba un gran futuro, pero desgraciadamente, y a pesar de seguir ofreciendo muy buena música, terminarían arrojando la toalla en el año 2007.

Un año antes publicaban su tercer y último álbum bajo el título de “Lugares Que Esperan”, en el que se incluye una preciosa canción que es mi preferida. Su título es “Si Empieza a Llover” y es una maravillosa balada interpretada como siempre por la encantadora voz de Lucía y que cuenta como apoyo con un videoclip repleto de ternura. Un buen grupo, buena música y poco rerconocimiento. Una pena.

Por cierto, el nombre de la banda lo toman de la denominada “Ley Miranda” norteamericana, ésa que estamos hartos de escuchar en las películas made in Hollywood con la retaila de “tiene derecho a permanecer en silencio …” Una simple nota de cultura general.

NOVEDAD

LA GRAMINOLA – NÚMERO 19 – 4 DE ABRIL DE 2018

El grupo de indie-rock británico Editors acaba de publicar su último disco bajo el título de “Violence”, en el que muestran sus habituales señas de identidad aunque con ciertas variaciones en las que se acercan un poco a la música para bailar. De cualquier modo nos encontramos ante un disco bastante recomendable y que rompe con lo que se publica actualmente.

Cuando en el año 2005 publicaron su primer disco titulado “The Back Room”, recuerdo que inmediatamente me llamaron la atención. Editors están considerados como uno de los mejores grupos de rock independiente del momento y aunque muchos han intentado comparar su música con la de grupos como The Cure o Joy Division, creo que en esta ocasión las comparaciones son más que odiosas porque cada uno de ellos mantienen esencias diferentes.

Este nuevo álbum presenta dos partes bien diferenciadas. En la primera ofrecen su habitual música, potente, con unas guitarras desgarradoras y letras oscuras para mostrar cambios evidentes en la segunda parte en la que predominal los teclados acercándoles incluso a la música electrónica y discotequera. De cualquier modo, Editors nunca ha sido un grupo al uso y su original radica en eso, en saber utilizar distintas técnicas para lograr un sónido único.

El primer sencillo que ha aparecido en el mercado de este nuevo disco lleva el título de “Hallelujah (So Low)” y en el muestran todo lo que son. Un inicio plácido y acústico que va evolucionando hasta una vorágine de guitarras potentes y contundentes que les acercan incluso al rock más duro que podamos pensar. Editors en estado puro.

Con esta recomendación lo dejamos por hoy. Os espero a todos dentro de siete días y ya sabéis, mientras tanto escuchad toda la música que podáis y que se corra la voz. “La Graminola” incrementa día a día sus lectores pero no nos conformamos.

Hasta la próxima, Graminoleños.

JUAN JOSÉ GOMARIZ


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