Si no, preguntádselo a Mercè una amiga de mi hija, quien un día me dijo así como quien no quiere la cosa, que le gustaba el chocolate y que nunca había probado un pastel hecho por mí. Que astuta la muchacha, ella sabía que no me negaría pues también sabe que la quiero mucho. Hice este pastel, se lo di y según tengo entendido lo compartió (solo un poco) con su familia. No sobró nada ¿verdad Mercé? De hecho hice dos pasteles , uno para ella y otro más pequeño para mí.
Ingredientes para 6-8
personas:
3 huevos
80 gr. de azúcar
80 gr. de mantequilla
100 gr. de harina
2 c/s de cacao en polvo
Para la cobertura: 180 gr. de chocolate fondant 150 gr. de nata para montar 1 huevo 1 c/s de azúcar 20 hojas de menta
Batir los huevos con el azúcar hasta obtener una masa blanquecina. Añadir la mantequilla blanda, juntar. Agregar la harina y el cacao tamizados, mezclar con movimientos envolventes.
Verter la masa en un molde de silicona o uno desmoldable untado con mantequilla y enharinado. Cocer en horno precalentado a 180º durante unos 20-25 minutos. Dejar entibiar, desmoldar y reservar.
Preparar la cobertura, para ello calentar la nata con las hojas de menta, dejar enfusionar unos minutos, colar y verter sobre el chocolate troceado, remover hasta que se funda.
Batir el huevo con el azúcar, agregarlo a la mezcla de chocolate con menta y cocer a fuego muy bajo, sin parar de remover, hasta que hierva. Dejar templar.
Cubrir la masa con la cobertura de chocolate a la menta y guardar en la nevera hasta que se solidifique. Adornar con bolitas de chocolate.
NOTA: Para saber si la masa está cocida pincharla con una brocheta de madera, tiene que salir seca. ** Con molde de silicona se cuece un poco antes que con el metálico. ** el sabor de la menta se hace más intenso pasadas unas horas, así que mejor de un día para otro. ** c/s = cuchara sopera
