Revista Cocina

Espárragos fritos con salsa de mostaza

Por Bouquetgarni
Estamos, por aquí, en plena temporada de espárragos. Por eso, les quiero convidar una nueva receta que los tiene como protagonistas principales. Sin embargo, si no son fanáticos de estas pequeñas sabrosas maravillas de la huerta, esta misma técnica de cocción y esta salsa como acompañamiento la pueden poner en práctica con otras opciones de vegetales ;)
Verán, el plato de esta semana es sencillo como de costumbre (para no complicarnos en la cocina: pero, sin resignar sabor; eso sí...) y exquisito con el plus que, además, le aporta la salsita de mostaza.
Espárragos fritos con salsa de mostaza
No soy de preparar recetas fritas (siempre, cuando las pienso y desarrollo, prefiero las versiones horneadas o grilladas); pero, de vez en cuando, alguna vale la pena hacer la excepción y les garantizo que ésta es una de esas ocasiones en las que nadie se opondrá desde el mismísimo primer bocado.
Espárragos fritos con salsa de mostaza
Se trata, entonces, de cubrir o bañar nuestros espárragos con una técnica más similar a la tempura japonesa que al empanado más tradicional (como les propuse hace algunas semanas en mi receta de Espárragos empanados con salsa de queso azul). Esta masa libre de gluten, y con algo de crocante, en la que sumergiremos nuestros espárragos será un lujo extra que aportará mucho sabor y textura al plato. Ya verán... ¡Manos a la obra!
Espárragos fritos con salsa de mostaza
Para preparar la mezcla en la que bañaremos los espárragos, disponemos en un bol 1 taza de almidón de maíz junto con 3 cucharadas de harina de maíz/polenta. Le añadimos sal, pimienta y nuez moscada a gusto más 1 cucharada de orégano y 1 cucharada de ajo, albahaca y tomates deshidratados, y en polvo. Mezclamos bien y agregamos de a poco unos 165 cc. de cerveza rubia (poco más, poco menos; eso lo irán viendo al prepararla). 
Así, integramos todo con batidor de alambre para evitar que se formen grumos hasta obtener una consistencia similar a la pasta para hacer waffles o buñuelos.
Espárragos fritos con salsa de mostaza
Luego, pasaremos por esta mezcla los espárragos previamente limpios (es decir, sin restos de tierra y sin la parte más fibrosa del tallo. En cualquiera de las recetas bajo la etiqueta/tag espárragos - disponible en la columna derecha del blog, bajo el título Recetas por Ingredientes - pueden encontrar la técnica más efectiva y menos complicada para limpiarlos) y los freiremos en aceite caliente hasta que se doren (unos 2-3 minutos aproximadamente). Entonces, los disponemos sobre papel absorbente para que quite cualquier resto de materia grasa y los reservamos tibios o calientes
Aparte, preparamos la salsa de mostaza como acompañamiento. Para ello, disolvemos 3 cucharadas de almidón de maíz en 3 tazas de leche (vegetal o animal según su preferencia. Yo utilizo de almendras o de coco; también pueden emplear agua potable). Llevamos la mezcla a fuego bien bajo, mientras revolvemos constantemente, hasta que espese. Entonces, la separamos del calor, condimentamos con sal, pimienta y nuez moscada y le añadimos 1 cucharada de mostaza (pueden ser los granos molidos o el aderezo) y 2 cucharadas de queso rallado (tipo Gruyere o Fontina). Mezclamos e integramos muy bien para amalgamar los sabores.
Servimos caliente o tibio como entrada/entrante, formando parte de una picada/picoteo o como plato principal, acompañado por arroz integral, cous cous, trigo sarraceno/alforfón, quinua/quinoa, mijo, pasta seca (tallarines, espaguetis, mostacholes...). La salsa puede servirse junto con los espárragos para ir comiendo y mojándolos, o como base o coronación de la presentación del plato.
Espárragos fritos con salsa de mostaza
Algunas observaciones y recomendaciones finales: Como les dije al comienzo de la entrada, esta misma técnica de cocción y salsa de acompañamiento pueden emplearse en otros vegetales: flores de coliflor y/o de brócoli, papas, batatas/boniatos/papas dulces, zanahorias, nabos, hojas (o pencas) de acelga, espinaca, remolacha, pack choi/bok choy...
Si así lo desean, pueden reemplazar el almidón de maíz por harina común (resultará algo más pesada la masa y ya no será libre de gluten, claro está) o por harina de arroz integral, harina de trigo sarraceno/alforfón, harina de quinua/quinoa, harina de centeno integral...
En cuanto a la cantidad de cerveza que necesita la receta, mi recomendación es ir añadiéndola lentamente a la mezcla de ingredientes secos porque hay harinas y almidones (así como sus respectivas moliendas) que irán pidiendo más o menos líquido. A propósito de ello, si lo prefieren, pueden reemplazar la cerveza rubia por agua potable o por leche (vegetal o animal). En ese caso, si le incorporan un chorrito de agua con gas o 1 cucharadita de polvo para hornear lograrán que la masa para rebozar quede más liviana y esponjosa.
Para sazonar la mezcla en donde se bañan los espárragos pueden utilizar los condimentos de su gusto: pimentón dulce o ahumado, curry en cualquiera de sus versiones, páprika... De igual manera, para la salsa pueden emplear mostaza de Dijon clásica, picante o con miel.
Recuerden freír los vegetales en abundante aceite caliente (es preferible utilizar aquellos que toleran altas temperaturas sin liberar residuos tóxicos como el aceite de oliva, por ejemplo) para que no absorban materia grasa de más; de igual modo, chequeen que la temperatura sea la adecuada para que no se arrebaten o quemen por fuera, quedando crudos por dentro (en general, los vegetales rebozados deben freírse a unos 160°C). 
Para tener en cuenta, además, a la hora de obtener frituras sanas y sabrosas: Que el aceite cubra las piezas de vegetales rebozados, no incluir muchos al mismo tiempo para que no descienda la temperatura de cocción y, con ello, absorban más aceite del deseado, no cocer en aceite humeante porque se ha pasado de temperatura (volviéndose tóxico) y hacer que los restos de materia grasa se absorban sobre papel de cocina una vez que freímos las piezas.
Espárragos fritos con salsa de mostaza
Como espero pueda apreciarse en las fotografías, el plato final es suculento, aunque se trate de algo muy sencillo Los espárragos deliciosos, jugosos y tiernos quedan cubiertos por una masa (como ven, en algunas zonas se adhiere mejor que en otras, lo que nos garantiza que sean menos pesados y que el sabor de la verdura prime por encima de todo)  sabrosa, con textura suave a la vez que crocante (por el aporte de la harina de maíz/polenta) y con una salsita exquisita que complementa de mil maravillas todo el sabor en boca.
¿Qué les ha parecido mi propuesta? ¿Se animan a prepararla o a ponerla en práctica en los vegetales que más les gusten?Espero haberlos tentado a probarla ;)
Nos reencontramos la próxima semana. Mientras tanto, disfruten mucho junto a sus seres queridos, pásenla muy bien y experimente en la cocina :) 
Textos y fotografías: ©Bouquet Garni RecetasDigiscrap: ©Aimee Harrison Designs/ Bouquet Garni Recetas
Espárragos fritos con salsa de mostaza

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