
Yo no tenía ni idea que existía este dulce hasta que buscando recetas típicas de Semana Santa me apareció en distintos blogs, me pareció que tenían que estar deliciosos porque según pude ver son una especie de masa de pestiño relleno de cabello de ángel.
Como tengo una sobrina política que es de Málaga, perdón que tengo dos sobrinas políticas malagueñas, le pregunté a una de ellas si sabía cómo se hacían o si bien me podía conseguir la receta. Una prima suya me recomendó la receta del blog “De Rechupete” y lo cierto es que están realmente buenísimos.
Son un poco laboriosos de hacer, no digo difíciles, pero si hay que hacerlos con calma, el resultado merece la pena.

INGREDIENTES:
500 gr de harina de trigo50 ml de vino dulce tipo Málaga Virgen50 ml de vino blanco seco, tipo palomino50 ml de anís dulce50 ml de zumo de naranja125 gr de manteca de cerdo 10 gr de ajonjolí (también llamado sésamo)10 gr de matalauva (anís)60 gr de azúcarLa ralladura de una naranjaLa piel de una naranja y la de un limón1 pizca de salAceite suave para freírAzúcar para rebozar1 lata de cabello de ángel para el relleno.
Pondremos a calentar la manteca de cerdo en una sartén pequeña, cuando esté derretida añadimos la piel de naranja y de limón, dejamos cocer hasta que la pieles se empiecen a dorar, apagamos el fuego y añadimos el ajonjolí y la matalauva, reservamos.
En un bol grande pondremos la harina, los licores, el zumo, la ralladura de naranja, el azúcar y una pizca de sal, removemos con ayuda de una cuchara de madera.
Añadimos la manteca que ya estará templada, previamente habremos quitado las pieles de naranja y limón, mezclamos todo bien, primero con la cuchara y luego con las manos hasta que la masa haya absorbido toda la grasa y no se nos pegue en las manos. Hacemos una bola con la masa, tapamos y dejamos reposar una hora.
Una vez pasada la hora de reposo haremos bolitas del tamaño de una nuez, unos 30 gr cada una, estiramos cada bolita con un rodillo hasta que tenga forma ovalada.
Existen unos rodillos especiales que van dejando unos canalillos en la masa al estirarla, como no disponemos de un rodillo de esos lo haremos con un tenedor.

Damos la vuelta a la masa y ponemos una cucharada de cabello de ángel en cada pieza, sellamos los bordes con el mismo tenedor o bien hacemos un pequeño repulgo para que no se salga el relleno.

En una sartén mediana y honda pondremos abundante aceite a calentar, cuando el aceite esté bien caliente vamos friendo los borrachuelos por los dos lados, hay que controlar la temperatura del aceite para que no se quemen por fuera y queden crudos por dentro.
Sacamos a un plato con papel para retirar el exceso de grasa.
Cuando aún estén calientes vamos rebozando o en azúcar, pasamos a una fuente de servir.
NOTA. Al igual que los pestiños se pueden también bañar en miel. Para eso pondremos miel a calentar con agua, 1 parte de agua por cada cuatro de miel. Una vez que esté caliente vamos sumergiendo los borrachuelos (tienen que estar totalmente fríos) sacamos a una rejilla para que escurran el sobrante y se sequen.


