Con la excusa de abrir una botella de vino y sin demasiada hambre para cenar, esta Tarta de Tomate, Parmesano y Rúcula vio la luz en mi cocina.
A modo de bandera italiana: verde, blanco y rojo y con ingredientes sabrosos y bien dispuestos, su estampa nos tiene seducidos ya antes de entrar en el horno, cuando sale, sus aromas harán el resto.
Sólo una premisa: un buen hojaldre, unos buenos tomates, que sepan, que no sean de attrezzo, auténtica rúcula y un buen queso parmesano, mi preferido el auténtico Parmigiano Reggiano. Y a disfrutar.
A mi me resulta de lo más atractivo, con ese rojo de los tomates, con ese brillo. Rojo pasión, ahora que nos acercamos a San Valentín, bien podría ser un plato sencillo con el que dar una pequeña sorpresa, aunque soy de las que opina que cualquier momento es bueno para dar sorpresas.
En mi caso, la preparé un sábado de estos que después de estar casi todo el día fuera de casa, no apetece volver a salir a cenar, pero sí de hacer algo especial. Así que un "¿Abrimos una botella de vino?", un "Preparo algo rápido para acompañar" y en nada nos vimos saboreando un buen vino y un plato sencillo.
No hacen falta excusas para estos caprichos ¿os animáis?
INGREDIENTES (Aprox. 4 personas):
- 1 Lámina de hojaldre
- 2 ó 3 Tomates
- 8 Tomates Cherry
- 50 gr. de Queso de Untar o Requesón
- 1 Puñadito de Rúcula
- Unas láminas de Queso Parmesano
- 2 ó 3 Cucharadas de Pesto de Albahaca (ver Receta)
ELABORACIÓN:
- Extender la masa de hojaldre en el molde. Pinchar la base con un tenedor para que mantenga la forma e introducir en el horno, previamente precalentado, durante 10 min. a 210ºC.
- Sacar el hojaldre y untar con el queso.
- Cortar los tomates a rodajas y los tomates cherry por la mitad. Disponer por encima del hojaldre.
- Introducir en el horno a 210ºC durante 15 min.
- Rociar con el pesto. Disponer por encima la rúcula y el parmesano ¡Y listo para servir!
Comentario: No sé porqué, pero esta Tarta de Tomate, Parmesano y Rúcula para mi es como la versión salada de la Mini Tarta Tatin de Cerezas, ya sé que una es dulce y la otra salada, pero así, rojas, brillantes, ¡preciosas!.
Bon Appétit!
