Revista Cocina

Le Léopard by Darial, una brasería con garra.

Por Baco Y Boca @BacoyBoca

Le Léopard es un nuevo restaurante ubicado en Darial, un nuevo espacio dedicado a la moda, la cultura, el arte y el diseño.

Hay que decir que el concepto de Le Léopard sale de lo común. Lo hace por su ubicación, por dónde se encuentra el restaurante, por dónde se encuentra el propio local que lo alberga y por la extraña combinación que, para nosotros, supone.

La sorpresa de Le Léopard reside, sobre todo, en que es un restaurante que se ubica dentro de un nuevo espacio, Darial, recién abierto en la calle Ausias March donde, a priori, parece no encajar. Hablamos de 1.600 metros cuadrados en los que se mezclan combina moda, cultura, arte, diseño y gastronomía bajo la supervisión de Maka Asatiani que cuenta con un equipo formado por Constance Louboutin como Directora General, y con Djaba Diassamidze, diseñador parisino de alta costura, como Director Creativo. El local es un espectáculo, hay que decirlo y ocupa la planta baja de la finca Tomàs Roger, edificio del siglo XIX catalogado como de interés local y se ve que la apuesta, por no decir inversión, ha sido “alta”. Para la parte de restaurante se han destinado 300 m2 más los 25 de su terraza.

La oferta gastronómica de Lé Léopard es supervisada por Romain Fornell, lo que no deja de ser una garantía. Para los que ya conocemos su cocina es fácilmente reconocible por algunos de sus platos y sus guiños a la cocina francesa, así como por el respeto al producto que este chef ya ha demostrado y que sigue haciéndolo en sus restaurantes. Precisamente uno de ellos, Caelis, es donde se trabajó Ilya Fattakhov, que hoy está al frente de los fogones de Le Léopard.

Le Léopard

Una carta sencilla que ofrece también propuestas veganas y vegetarianas, en la que encontramos patatas bravas Darial, presentadas de forma bien original; las cigalitas en hoja de albahaca y salsa kimchi, sello de Romain que también se aprecia en el tartar de buey servido con sus patatas fritas y cortado a cuchillo o una vistosa lechuga viva con King Crab, aguacate y mayonesa plancton que realza la ensalada como plato. Carnes, pescados, pastas, risottos o hamburguesas con otros de los platos que completan su carta que no quiere prescindir de nada.

Es normal si tenemos en cuenta que Le Léopard tiene un horario que abarca todo el día, desde las 08.30h de la mañana hasta las 02.00h. A primera hora sirve desayunos adoptando un formato de boulangerie y dando protagonismo a cafés, infusiones, zumos, huevos, tostadas y por supuesto bollería. A mediodía se concentra en ofrecer un menú semanal de lunes a viernes y los domingos su oferta es la de brunch. A cualquier hora podemos encontrar una carta de coctelería clásica, si bien es más apetecible cuando cae el sol o después de la cena. Una variada oferta que se va transformando según la hora y el día de la semana

El diseño de los metros del local destinados al restaurante se ha inspirado en la película de El Gatopardo que si bien representa una época decadente de la aristocracia italiana, parece conseguir el efecto contrario con sus terciopelos y dorados en el techo, que, bajo mi opinión, resultan algo ostentosos.

Pero eso ya es cuestión de gustos. Sea como fuere, el local es amplio y se ha cuidado en él hasta el último detalle y llama la atención. Cómodo lo es y comer bien se come.

Es cuestión de no mirar tanto hacia arriba y disfrutar más de lo que encontramos en el plato de la oferta de Le Léopard.


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